Manos a las partes y partes a las manos, que diría Maruja Torres. La pasada semana, el presidente de Mauritania, Mohamed Uld Abdelaziz, nada que ver con el lunático del Polisario que tiene mismo nombre y apellido, se sentó en Madrid con los líderes políticos con la finalidad de cocinar un refuerzo de la presencia de Madrid en Mauritania.
¿Por qué le interesa tanto Mauritania a España?
Porque buena parte de su diáspora vive en Canarias y Madrid. Y las nuevas autoridades de Mauritania quieren que esa población regrese al país para participar en el proceso de reformas. Y a Madrid le interesa cooperar con Mauritania para aumentar cuota de poder en el Diálogo 5+5.
España declara a Mauritania que está incluido entre los países de interés prioritario. Para España en el, ojito consultores que detestan a los moros jeje, II Plan Africa del Gobierno para el periodo 2009-2012. Desde 2005 ambas naciones han estrechado sus relaciones bilaterales, tradicionalmente centradas en la pesca y la cooperación al desarrollo, ampliándolas a la cooperación en materia de inmigración, la lucha contra el terrorismo y el apoyo a las inversiones españolas.
También el Plan Director de la Cooperación Española 2009-2012 señala a Mauritania como país prioritario. España es el sexto donante de ayuda al desarrollo y tercero en el ámbito europeo, tras la Comisión Europea y Francia.
Entre 2003 y 2008 España duplicó la Ayuda Oficial al Desarrollo bilateral, que alcanzó el año pasado más de treinta millones de euros. La cooperación española se centra en la lucha contra el hambre, la gobernabilidad, la educación, la salud y el desarrollo de servicios básicos.
El presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, se ha comprometido la semana pasada ante el presidente mauritano, Mohamed Uld Abdelaziz, a impulsar las relaciones de los Veintisiete con el país africano durante el semestre de la presidencia española de la UE, que arranca el próximo 1 de enero.
España propondrá en ese periodo la celebración de una conferencia de donantes para Mauritania con el objetivo último de consolidar el proceso de democratización en ese país mediante un diálogo inclusivo de gobierno y oposición que asegure un horizonte de estabilidad, garantice la unidad nacional y favorezca el desarrollo económico.
Uld Abdelaziz, que pasó por París antes de visitar Madrid en el que es su primer viaje oficial a Europa, es el general que encabezó el golpe de Estado de agosto de 2008, que derrocó al primer presidente democrático del país. Tras dimitir al frente de la Junta Militar que dirigió el país desde entonces, venció en las elecciones presidenciales de julio pasado, avaladas por la comunidad internacional.
Zapatero le ha reafirmado el apoyo de España al retorno de la normalidad institucional y la estabilidad democrática en Mauritania, mientras que Abdelaziz ha agradecido el apoyo constante de España en la salida concertada de la crisis mauritana y en la vuelta al orden democrático.
Ambos presidentes han quedado en estudiar cómo impulsar la cooperación económica bilateral y estimular las inversiones españolas, toda vez que el Gobierno de Zapatero ve potencial en los campos de la pesca (España es el principal beneficiario del Acuerdo de Pesca Unión Europea-Mauritania), la construcción, la energía y el turismo.